jueves, 16 de abril de 2009

Primera boda de mi abuela en la Colegiata (hoy concatedral) de Santa María de la Redonda


De niña con sus hermanos Juanita y Vicente.
Mi abuela y su primer marido años después de la boda


Mi abuela en la época aproximada de la boda


(Diario La Rioja, 13 de Octubre de 1892)
Una boda
"En la capilla del Pilar de la Iglesia de la Redonda se verificó ayer el enlace entre la bella señorita Natividad de Pablo y el apreciable joven, ya retirado, con provecho, de los negocios don Ce!edonio Espinosa.
La bendición nupcial y misa da velaciones, estuvo a cargo del ilustrado Agustino, director del colegio del Rasillo Fray José V. de Austiza siendo padrino la elegante señora de Pérez del Cerro y el alcalde de Brieva, de donde es natural el novio, don Matías Blasco.
Tanto por lo avanzado de la hora, como por las universales simpatías de que goza la familia de la novia, por la solemnidad del día y lo céntrico de la morada de la Viuda de Pablo, es lo cierto que un inmenso público obstruía por completo el trayecto que media entre dicha casa y la Colegiata. Y la comitiva tuvo que atravesar entre dos compactas filas de curiosos que a grandes voces algunos saludaban la salida de los novios.
La iglesia había sido convertida en paseo público, en donde personas que blasonan de religiosas y reverentes atropellaban por todo, para satisfacer la maldita curiosidad de inquirir los menores movimientos, del aspecto de los nuevos cónyuges.
Lo que no pareció por ninguna parte, es la cultura de una capital de diez y seis mil habitantes, cual si nunca hubieran visto un espectáculo para ella de suprema felicidad, estaba sonriente y tranquila haciéndonos desaparecer el temor de presenciar alguna escena luctuosa y triste como suele ocurrir con grave detrimento de los solteros que quieren dejar de serlo y a quienes aconsejaré eviten oír la lectura de la Epístola si no tienen de antemano la garantía de que tendrá tan satisfactoria interpretación como ayer,
Terminado el acto y con el mismo imponente cortejo de invitados e insaciables curiosos, a pesar do haber salido por la puerta de atrás, se trasladaron los primeros al café de “Los Leones” En donde después de recibir los cumplimientos de todos, pasó la novia á las habitaciones de la madrina a cambiar el riquísimo traje blanco por otro de viaje, en tanto que algunos jóvenes preparaban estómago; bailando un. rato.
En el salón de la. Planta baja, se habían preparado en tres mesas paralelas lujosamente adornadas y provistas de finísima vajilla, noventa cubiertos que fueron ocupados por otros tantos convidados.
La comida fue tan apetitosa y suculenta como todas be que prepara la propietaria del restaurante de Los Leones,
Poco después ge puso en marcha la comitiva, hacia la estación, cuyo reducido andén era insuficiente para ¡ contener a las muchas y principales personas que acudieron a despedir a los señores de Espinosa que partieron para Barcelona entre los cariñosos votos de eterna luna de miel, que todos hacíamos.
Gustoso citaría a las personas que tuvieron la fortuna de asociarse al acto más trascendental realizado . por la hasta ayer señorita de Pablo, pero desconfío da mi memoria y aunque han de perdonarme las que no recuerde, citaré algunas señoras y señoritas que ahora tengo presentes.
Fueron estas las de Miranda. Presa, Trauschke (Felisa y Elvira). Infante (don Juan). Giménez, Arechaga. Pisón, Sáenz (Blanca), Ruiz Castellanos, Eguíluz, Ferrnandez Alcalde. De Pablo (Anita). viudas de Martinez y Hernández algunas bellas señoritas de Brieva, parientas del novio cuyos nombres siento ignoral’ y otras más no menos bellas y elegantes, .
Antes de la. Partida de los novios y después hasta las siete, se bailó en grande por jóvenes y mayores. haciendo las delicias de la reunión una respetable señora y otra lindísima joven por su rara habilidad bailando la jota.
Una monisima y tierna niña de nuestro amigo don Santiago F. Alcalde cantó con afinación y serenidad pasmosa bonitas canciones que aplaudieron todos.
Tan agradable fiesta, cuyas consecuencias me figuro hemos de tocar. "
(Boda de mi abuela a los 17 años con su primer marido, que debió de hacer dinero en Méjico El Banco de Rio de La Plata suspendió pagos y al interpretarlo como quiebra, lo perdieron todo lo que tenían depositado en él. No conservaban el justificante para reclamar)

2 comentarios:

Marisa dijo...

Mi bisabuela era Elvira traushke .me ha encantado encontrarla aquí.

Pepe dijo...

Y a mí me encanta que una biznieta de una amiga de mi abuela pueda saber las andanzas de ambas, abuela y bisabuela con este blog. Esa es mi intención, que los recuerdos que almaceno sigan vivos y no se pierdan.