viernes, 15 de julio de 2011

Don Gerardo Capellán, consiliario de Los Boscos, entre trabajadores


Esta foto también estaba en mi álbum familiar. Fue para mí don Gerardo el que me preparó para la comunión en Los Boscos, el predicador dulce e íntimo, pero enérgico para lo social y el compromiso evangélico.

Ibamos a jugar al fútbol y al futbolín a los Padres Blancos con don Gerado un grupo de monaguillos que ayudábamos ceremoniosamente a misa, estudiando todos los pasos y saludos con inclinación de cabeza incluída al separarse del altar.

Lo conocí también como misionero que fue a Burundi y los monaguillos le mandábamos mensajes en cintas magnetofónicas de bobina que le enviaba María Teresa.
(Le sustituyó en Los Boscos un cura obrero en Yague después, Rafael Ojeda, al que también conoci como monaguillo y lo vi querido por todos en Yagüe).

En la transición política lo conocí como párroco de Santa Teresita y predicador comprometido con los derechos humanos y denunciando la falta de libertad.

Fue el complemento a María Teresa en sus comienzos y la acompañó y ayudó espiritualmente en su final.

Lo he conocido en sus libros de poesía mística que he comprado en visitas a Logroño. Conocí a su padre que ha sido declarado venerable por Juan Pablo II. Falleció el 29 de Junio de 2008.

En el lateral del blog se puede descargar este PDF sobre su vida.

Hay una sección en La rioja en la Memoria sobre las fotos históricas de Los Boscos

3 comentarios:

pacasapena dijo...

Le he comentado tu entrada a mi marido, exalumno de Los Boscos, me dice que él tan sólo lo vió una vez cuando vino a Logroño de visita, pero recuerda la oración que se hacía en la homilía en la qué se decía; "En Burundi trabajan por tu gloria"
Saludos desde un rincón de tu rioja
Paca

Pepe dijo...

Gracias por el testimonio y tus comentarios en este blog.

José Luis Sáez Sáez dijo...

Por si fuera interesante o útil para ti o para los seguidores de tu pa´gina, he publicado el siguiente blog:
http://plantararboles.blogspot.com
Se trata de una guía breve y práctica para que los amantes del campo y la montaña podamos sembrar/plantar árboles, casi sobre la marcha, aprovechando las semillas que nos dan los árboles de la región y, en algunos casos, los esquejes que de ellos podemos hacer.

Salud,
José Luis Sáez Sáez